Canto de gol: catástrofe o hazaña
El problema no fue perder. El que diga que en las cuentas no estaba ser derrotados contra América de visitantes, en el Pascual Guerrero, es un mentiroso. El problema es que si bien en el papel se podÃa caer por la nómina diezmada, por el arquero suplente que tuvimos (que demostró por qué es suplente), en la cancha ni con los titulares elegidos por Bustos ni con las variantes el equipo iba a lograr empatar un partido que pudo ser catastrófico.
Ése no es el problema. El verdadero lÃo es que Millonarios va a enfrentar dos partidos muy difÃciles con un equipo sin espÃritu sinvergüenza y sin ganas de revertir una historia a su favor. Tolima es el primer escollo, y a pesar que puede venir relajado por lograr la clasificación anticipada, esa misma tranquilidad enfrentando al mar de dudas y errores perversos en la defensa nos puede venir muy mal, en el último partido de locales del todos contra todos. Luego vendrá Alianza. Y si en MonterÃa contra el penúltimo de la tabla Millonarios fue tan mezquino y mediocre, Valledupar no es un buen augurio para el equipo Embajador.
VeÃamos anoche el partido con mi mamá y en el primer gol de América ella, con todo y su memoria que flaquea muchas veces, preguntó ¿Asà no fue el gol de Rodallega en el clásico?“. Y tiene toda la razón. Ya completamos 15 goles, QUINCE GOLES que nos hacen por arriba; y el profe Bustos no puede seguir excusándolo en que cuando llegó no habÃamos ganado. No puede seguir tapando que desde que llegó no ha podido corregir todo lo que nos cobran por arriba, en una defensa fabricada por él que hace agua y nada más que agua.
Mi preocupación entonces es que las chatarreras no nos dan para partidos tan básicos como Boyacá Chicó o Fortaleza, lo que deja muchÃsimas dudas de los dos de liga que faltan. Pero mi esposa va un poco más allá y su estrés totalmente justificado es cuando, en ocho dÃas, recibamos a São Paulo con una lÃnea de 3 atrás que se ha cansado de fallar y de recibir goles estúpidos. Y seguramente Falcao, lesionado y de los pocos que sabe y siente a Millos. ¿Será que tal vez por esos premios económicos, de los que le preguntaron a Carlos Darwin el miércoles, los demás jugadores sà pueden inclinar la mirada y notar el escudo que llevan en el pecho?
Semana definitiva. O catástrofe o hazaña es lo único que nos espera, y en Millonarios no sabemos de puntos medios. Y de llegar lo peor, a empezar a ver no sólo los errores de Fabián Bustos sino por qué junto con Gamero, González y Torres persisten en las huestes azules jugadores sin sangre o con actitud $electiva.
El canto de gol para acompañar esta columna es ‘Hostilidades’, de la banda mexicana Panteón Rococó:
https://music.youtube.com/watch?v=JouAsN4-60Y&si=cRgdIIsGXW7PcZ2N
Carlos MartÃnez Rojas
@ultrabogotano
