Millonarios Santa Fe 2026

Canto de gol: dos juegos en 90

Se perdió y se ganó. Poniendo los puntos sobre las íes hay que tener claro que el empate en el clásico sabe a y es derrota. No en los números, pero si igual o más dolorosa que contra O’Higgins. Pero tanto en Rancagua y Bogotá se disputaron dos juegos en 90 minutos, en el que los que reciben sueldo no responden y los que gastan el suyo por verlos, golean.

Lo demostrado por la hinchada de Millonarios acompañando al equipo en Copa Sudamericana para luego abarrotar el Campín contra Santa Fe es, sin duda, digno de la mejor parcial de un equipo de fútbol en toda Colombia. El problema es que los jugadores y el profe Bustos no le dan la talla a la incondicionalidad y la lealtad. No hay efectividad en un presente en el que los tres puntos son lo único que sirve en esta inmediatez.

Esos puntos para escalar en la tabla no se ganan en la tribuna, así los hinchas Embajadores goleen en casa, en Colombia y en Chile. En esos dos juegos en 90 minutos la ingenuidad de una expulsión de jardín infantil debería ameritar algún castigo adicional a la sanción de Dimayor, cuando un jugador no es capaz de ser recíproco con el espectáculo de las cuatro localidades ni de, al menos, pedir perdón a quienes lo despiden en su salida de la cancha. Así sean de ésos infames que aplauden semejante ridiculez EN UN CLÃSICO VITAL PARA LA CLASIFICACIÓN.

Eso por un lado. El otro desempeño bochornoso nuevamente tiene acción en el área propia y la defensa. No uno, ni tres, ni siete. TRECE goles encajados desde los costados en el semestre, en una muestra de que no existe preocupación por corregir ni mejoría. Y empeoremos la situación: no fue una jugada en movimiento que «los sorprendió» como vs Fortaleza. Es una pelota quieta, un tiro libre de los que usan para ensayar en XColi con tablero en mano. Es inaudito y poco profesional que un defensor titular y en una zaga de tres centrales permita tamaña vergüenza.

En los dos juegos en 90 minutos del próximo miércoles hay que ganar. En lo que a mí concierne, no me importa si en el rectángulo verde se juega bien o mal. Es un continente el que está viendo, y si ni por los dólares de la Conmebol los jugadores se van a pellizcar las pelotas, olvidémonos del honor deportivo con el que esperamos batallen en el FPC. Y en el otro partido, los hinchas deben entender que exigir y dejar de aplaudir mínimos no es sinónimo de ser amargo o mal agradecido.

Un recorderis final para todos: Nacional recibió una multa de USD 110.000 en el único partido internacional oficial que disputó en 2026. Los monedazos que recibieron los jugadores de ‘Forta’ en la celebración de su segundo gol, así como todos los que recibió Helibelton Palacios ayer, no se perdonan en Conmebol. Los imbéciles sonidos de primates tampoco los suelen ignorar. ¿Quieren verse igual de estúpidos que los Contreras, los Arias, los Elizalde, los Martín o los Sarabia?

El canto de gol para acompañar esta columna es ‘La sanata colectiva’, de la banda argentina Los Calzones:

https://music.youtube.com/watch?v=N1hntMbLsnQ&si=YvytUrT4ozhnYSkK

Carlos Martínez Rojas
@ultrabogotano