Tolima Millonarios 2022

El día después: las noches del horror

Basta de tantas explicaciones, argumentos someros y palabras sin veracidad. No hay discursos que describan esta situación. Sin dejar de estar dentro del grupo de los ocho, pasamos de la excitación del buen juego y los puntos, a la penosa labor de pensar que existe la posibilidad que nos quedemos fuera del cuadrangular con una maravillosa diferencia de gol. El odio está en el ambiente: el dolor pulula.

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Algo se ha roto y no se ha podido recomponer. Podrá ser la comunión del grupo de jugadores, señalados por mal ambiente, envidias y supuestos celos. Dentro de esa fractura evidente, empiezan las habladurías: “¡que cuenten la verdad!”, es una de ellas. Otra reza que por culpa de un lateral derecho jugamos como el orto. Que nuestra nómina es corta. Que carecemos de jerarquía. Y así vamos por la vida, inventando situaciones. Todos son dichos y especulaciones: en el momento que alguien se avienta a contar algo, inmediatamente los referentes salen a desmentir. Hay un tipo de encubrimiento sobre los modos grupales de Millonarios: hay personas interesadas en que nada sea desenmascarado. Mientras la verdad espera para ser revelada, estamos ante la penúltima oportunidad en la Liga, se llama victoria ante el DIM. Y así, la última encrucijada del año ya tiene fecha marcada en el calendario: dos de noviembre.

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Estamos viviendo las noches del horror y solo podemos masticar el dulce sabor de la decepción. Nuestro futuro más asustadizo ha llegado: es el Halloween adelantado.

Leandro Melo
@lejameco