Canto de gol: corazĂłn

Soy poco y nada de fĂștbol americano. Nada, para ser mĂĄs precisos. Puede que fuese algo similar a lo que me pasaba con el bĂ©isbol: un deporte aburridĂ­simo de ver pero que nos encantaba jugar con mis amigos de infancia. Seguro morirĂ© sin saberlo, porque el fĂștbol estadounidense no genera en mĂ­ el mĂĄs mĂ­nimo deseo de practicarlo, y el numeroso grupo de amigos para hacerlo tampoco existe.

AsĂ­, la Ășnica forma en la que he disfrutado el deporte gringo es a travĂ©s de las pelĂ­culas, el enganche preciso para aferrarme a una narrativa y un conflicto en medio de los partidos. ‘The Replacements’ es una pelĂ­cula basada en una huelga de futbolistas de la NFL que tuvo lugar en 1987. En razĂłn a ello, la historia cuenta cĂłmo los Centinelas de Washington tienen que enfrentar con un equipo de reserva los cuatro partidos que restan, con la obligaciĂłn de ganar tres de ellos para clasificar.

El entrenador Jimmy McGinty logra consolidar su grupo alternativo, pero en el partido decisivo conflictĂșa con la directiva porque le imponen el regreso del mariscal de campo titular, reintegrado de la huelga. Con el resultado adverso en el descanso, McGinty afirma frente a los periodistas que al equipo le faltan millas y millas de corazĂłn. Que el equipo no tiene corazĂłn.

La Ășltima vez que Millonarios recibiĂł tres goles en contra fue en la desastrosa Copa Libertadores de AmĂ©rica pasada. Contra todos los rivales. Pero la Ășltima vez que lo habĂ­a sufrido por Liga fue el 10 de septiembre de 2023, cuando perdiĂł el clĂĄsico capitalino 2-4. EscribĂ­ el lunes siguiente a ese juego sobre la gallardĂ­a que mostrĂł el equipo, porque con 9 contra 11 tuvo el corazĂłn de todo BogotĂĄ para hacer sudar frĂ­o a todo Santa Fe.

Hay maneras de perder, e incluso inimaginadamente de estar tranquilo despuĂ©s de una goleada. Pero ese clĂĄsico me enseñó que sĂ­ era posible, cuando tus muchachos en la cancha lo dejan todo en lo fĂ­sico y ratifican que tienen pertenencia, vergĂŒenza y sangre. Un año y medio despuĂ©s volvimos a recibir tres goles en contra.

El gol a favor no le habría impedido al entrenador McGinty decir que a Millos le faltó corazón. En la película él se refería a un jugador; pero sobre anoche habría tenido que salvar a sólo un par, que no pueden latir por todos los 15 que deambularon ayer con una camiseta de Millos en el estadio del Deportivo Cali.

El canto de gol para acompañar esta columna es ‘CorazĂłn delator’ de la banda bonaerense Soda Stereo:

Carlos MartĂ­nez Rojas
@ultrabogotano