Canto de gol: 56 días

Canto de gol: 56 días

De los 104 partidos del mundial pude ver entre 90 y 95. Citas internacionales con emociones, decepciones, sorpresas y equipos favoritos que avanzaron mucho pero no alcanzaron la final o al menos los cuartos.

Pasó de todo en la cita orbital en su mitosis triple en Canadá, México y el verdadero país anfitrión. Hubo escándalos por las preferencias arbitrales a favor de Argentina y Estados Unidos con la famosa suspensión de sanción por una tarjeta roja, los traslados forzosos de Irán porque no podían pasar una noche en suelo trumpista, la negativa a uno de los mejores árbitros del mundo de ingresar a territorio norteamericano, muchos más minutos de tiempo extra que lo marcado en los tableros electrónicos, las nauseabundas pausas de publicidad a mitad de los tiempos, los comentarios racistas de una política paraguaya a Kylian Mbappé y, cómo dejarlo de lado, el narcisismo de Donald Trump entregando la Copa a España y posando junto a los justos ganadores en la celebración.

Nos emocionamos con las inmensas atajadas de Vozinha, el golazo descomunal de Cabo Verde contra los gauchos, y hasta incluso con el juego de relleno por el tercer puesto que nos regaló diez goles. Vimos la despedida de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi de los mundiales, y al gran Michel Kuka Mboladinga ‘Lumumba’ en la tribuna a la que sí pudo entrar. Los remos de Noruega, el duelo político e histórico de Argentina contra Inglaterra, y la heroica de Paraguay contra la poderosa Alemania.

Pasaron 104 partidos en los que hubo de todo. Y pasaron 56 días desde la última entrada en esta columna. En todo este tiempo no sentí emoción con Millonarios masculino. No sentí alegría, ni expectativa, ni ansiedad por abonarme o frustración por perderme los partidos amistosos, la celebración comercial e indolente de los 80 años del Club o el debut contra Bucaramanga.

Cubriendo a Millos Femenino y acompañando a las Embajadoras en Barranquilla, a 32 grados y tras una para del Todas Contra Todas que caló en el gran ritmo de competencia y nivel con el que venían Angie Vega y su plantel, me perdí el partido de Fabián Bustos en Bogotá. Y por lo que leí, escuché y me comentaron, fue más de lo mismo que concluí hace 56 días. La única diferencia es que sí hubo pretemporada, contrataciones pedidas por el DT argentino y entrenamientos suficientes, las excusas que escuchábamos en cada rueda de prensa en 2026-1.

Volvimos, pero con mala fortuna en el Femenino y con el casete gastado del Masculino. Que si le metemos un esfero ‘Bic’ y lo retrocedemos para no gastarle más la pila a nuestras fuerzas como hinchas, vamos a escuchar y sentir lo mismo de marzo, abril, mayo y junio. 56 días después no tengo mucho nuevo por sentir o decirles. Y creo que ustedes tampoco, estimados lectores.

El canto de gol para acompañar esta columna es ‘Sigo Igual’, de la banda bonaerense Satélite Kingston:

Carlos Martínez Rojas
@ultrabogotano