Crónica de una Sencia anunciada
En un frío y lluvioso día, la única esperanza de tener un poco de calor era ver ganar al conjunto de nuestros amores, pero… todo podía ser peor. Era la crónica de una Sencia anunciada y, pasadas las 8pm, la Dimayor publicó en RRSS que el partido se cancelaba.
De inmediato recordé la única vez que presencié algo similar. En 2006 no se jugó un Millonarios vs Cali por el mal estado del césped, por lo cual el árbitro Oscar Julián Ruíz canceló el juego, y se jugó al día siguiente en Tunja.
Cualquier persona que haya jugado fútbol en césped natural, no necesariamente profesional, con sólo ver la colcha de retazos que había en el estadio, sabía que ahí no se iba a jugar algún deporte; el riesgo de dejar rodillas y tobillos allí enterrados era muy alto. Aunado a lo anterior, con tan sólo haber visto el vídeo que publicó el concejal Castellanos se presentía que lo de la grama del estadio era una “muerte” anunciada.
Cuando los parlantes anunciaron la decisión tomada, la hinchada gritó, chifló, el aburrimiento fue generalizado, muchos lamentos por la mojada, el frío, el parqueadero, el trote para llegar a tiempo, y un sin fin de refunfuños y arengas en contra del único responsable del papelón de hoy: Sencia.
Estas líneas se escriben para tratar de plasmar la impotencia del hincha y en general del Mundo Millos que hoy no pudo disfrutar del partido, aunque con lo que se vivió en las horas previas se presentía que era la crónica de una Sencia anunciada.
Gabo Pérez
@gabogotano
