Canto de gol: doblete antónimo
Empezó mal la tarde, con 40 minutos de retraso para que quienes cubrÃamos el partido de Millos Femenino nos permitieran el ingreso a la zona de trabajo. Pero al menos logramos ver todo el juego, y no como les pasó a los que madrugaron al doblete antónimo y se perdieron el 33% del primer partido por la inoperancia de la logÃstica.
Ese primer tiempo de las Embajadoras, que sólo contó con público en las tribunas durante 17 minutos, sintió la ausencia de su gente mezclada con un planteamiento visitante férreo y ordenado. Las intenciones estuvieron, las ganas igual, incluso una jugada dudosa que para nosotros fue penal ignorado por la jueza central; pero el gol nunca llegó.
Por fortuna, el libreto del partido cambió con un riesgo asumido por Alejandra Aroca. La central, según sus propias palabras en la zona mixta, levantó la cabeza y al ver a la portera rival salida se animó. Pelotazo larguÃsimo que parecÃa irse arriba, pero que descendió tan rápido como la autocrÃtica de Fabián Bustos y abrió el marcador y los ánimos de las jugadoras, el cuerpo técnico y la gente en las graderÃas. La cereza del pastel fue el gol 19 de Lina Gómez, goleadora histórica que se encargó de regalarnos a todos la paz de tres puntos y el liderato transitorio del grupo A asegurados.
Rueda de prensa, voces de las protagonistas y, ahora sÃ, descansar de las labores y ser espectadores del partido de fondo. Nuestros amigos y familia de oriental nos contaban que el once de Bustos no lo hacÃa tan mal, pero que habÃa malogrado un par de jugadas increÃbles. Poco para rescatar de ese tramo final del primer tiempo, pero no imaginé que el segundo se irÃa igual.Â
Tanto fue asà que lo único destacable del tiempo complementario fue un atajadón de Wuilker, el viejo conocido de esta casa. Cuando venÃan los cambios todos creÃan que se iba un defensa y Chaverra; en broma, les dije que pusieran cuidado, que seguro el profesor Bustos iba a sacar a Valencia y Ruiz. Mi risa nerviosa y decepcionada resonó cuando mi ironÃa se habÃa convertido en realidad. Y lo peor, Francisco nunca salió, a pesar de aportar nada al equipo en el partido de cierre de un doblete antónimo.
Doblete antónimo porque con tres partidos en una semana las dirigidas por Angie Vega sacaron 7 de 9 puntos posibles y durmió lÃder de su cuadrangular, con la mira puesta en llegar a semifinales. Mientras tanto, el partido al que sà dejaron ingresar hinchas a tiempo y que contó con un gran acompañamiento, desentonó y perdió la cosecha de puntos de Villavicencio al empatar de local con el que iba 14 de la tabla.
Ya sabemos de qué van las declaraciones de Bustos, siempre molesto cuando le recuerdan la realidad azul. Ya vimos que Chaverra puede hacer un partido para el olvido y seguirá contando con su confianza. Ya comprobamos que Andrey Estupiñán no convence a su DT ni viniendo con el rótulo de goleador y respondiéndole con buen fútbol y su primer gol con Millos. Y ya no nos extraña, porque llevamos todo 2026 viendo lo mismo en cancha fecha tras fecha. Felices y orgullosos por las Embajadoras, resignados por los hombres vestidos de azul. Doblete antónimo.
El canto de gol para acompañar esta columna es ‘What You See Is What You Get’, de la banda californiana Save Ferris:
Carlos MartÃnez Rojas
@ultrabogotano
