Canto de gol: primer paso
ParecÃa poco y sin importancia. «El partido por la gaseosa» fue el remoquete elegido para el último enfrentamiento de las Embajadoras en el todas contra todas de 2026. Y resultó que ese primer paso que terminó hace unas horas se convirtió en un pilar más de la historia que este equipo está construyendo en cada oportunidad.
Una madrugada tranquila y un trayecto al aeropuerto de Palmira cerró con un almuerzo valluno en el único restaurante tÃpico de la terminal aérea. El estómago lleno y el camino hacia el estadio iniciaba con la ilusión que el corazón también se satisficiera con una tarde de goles. La ansiedad era clara, porque Millonarios habÃa conseguido como máximo logro empates sufridos y luchados en sus visitas al Palmaseca. Pero habÃa una sensación de gesta en el húmedo calor vallecaucano.
El génesis del juego no era prometedor. La hinchada local colmando en demasÃa el centro de occidental y un autogol nos hacÃa presagiar otra debacle similar al año pasado. Pero rápidamente jugadoras y cuerpo técnico albiazules comprendieron que tenÃamos que ajustarnos y usar otro libreto: el defensivo, el de pelotear y buscar huecos, errores y contras. Y que al rival se le podÃa hacer daño frente a la ansiedad de ganar ante su gente.
¿El resultado? Empate antes de la pausa de hidratación, ventaja antes del primer tiempo con un sablazo de 38 metros, y un 1-3 lapidario cuando quedaban 20 minutos de partido tras un contragolpe exquisito. SÃ, quemamos tiempo. SÃ, manejamos las faltas. SÃ, desesperamos al rival. Eso también es saber leer las circunstancias y la profesora Angie, conectada de cabo a rabo con el juego, ganó la partida en su tierra y ante la hostilidad de una tribuna y un clima que dan un mérito adicional al que ya tiene: ganarle al campeón en su cancha y quebrarle nueve fechas invicto con seis ausencias titulares en la convocatoria.
El lunar de una tarde mágica fue la violencia inesperada que se sufrió en occidental. Familiares de Laura Tamayo se vieron encarados, encerrados, golpeados e insultados al celebrar el gol de la lateral. Y no, señoras de logÃstica y colegas periodistas, la justificación no puede ser que «para qué los ubican ahà y no en un rincón apartados». El fútbol femenino y el masculino tienen dinámicas muy distintas. El primero sigue siendo un plan familiar, de juego y entrega innegables pero de camaraderÃa al sonar el pitazo final. No es para que los miembros de barras vayan a pechear a las familias que se acercan a un escenario deportivo a acompañar a sus hijas, hermanas, sobrinas o primas porque viven lejos de la capital, y porque celebran un gol; mucho menos para que roben a familiares de otra jugadora y luego cobren rescate por un celular hurtado. Es vergonzoso, y la Dimayor tendrá que analizar lo sucedido y aplicar las sanciones a lugar.
Aunque ese estupor se trasladó a la zona de declaraciones en algunos tramos post partido, la rueda de prensa con dos «Angies» felices y con mucho aire en la camiseta fortalecieron la felicidad desde el valor que tuvieron estos tres puntos. Luego, los abrazos con el cuerpo técnico y la capitana de las Embajadoras redondeaban una gesta que seguÃamos tratando de digerir. Y aunque es muy difÃcil no ilusionarse con la primera estrella, sabemos todos que es el primer paso y que es justamente un paso a paso que tiene que ratificarse clasificando a semifinales de Liga.
Un último abrazo fuera de cámaras con la goleadora, que reconozcan tu trabajo y sonrÃan contigo por lo obtenido es un bálsamo feliz al corazón. En este momento estoy terminando esta fase de todas contra todas en algún punto del espacio aéreo colombiano, regresando a la capital con la dicha de haber presenciado la primera victoria de Millonarios Femenino en la casa del múltiple campeón del FPC en toda la historia de la liga. En algunos minutos aterrizaré, agradecido con Sonia del Deportivo Cali por su hospitalidad, con Katherine de logÃstica que me sacó de un embrollo de transporte y me llevó de regreso al aeropuerto. Con Liana, Angie, Kelly, Diego, Angie, Elizabeth, Laura, Diana. Con todos y todas por un viaje inolvidable.
Nos acaban de regalar un rendimiento del 72,91% y un tercer puesto en el todas contra todas. El mejor de todos los desempeños en lo que lleva Millos disputando este formato. 32 goles a favor, 8 en contra. Sólo una derrota en toda la fase y un invicto de 13 fechas. Es el primer paso, y aunque no valdrá tanto si no se reivindica y ratifica en cuadrangulares, empezar y cerrar bien da una fuerza que nunca habÃamos sentido ni vivido.
Cuando este avión aterrice faltarán pocos minutos para la media noche y el inicio de una semana decorada por esta sonrisa orgullosa que escribe. Una semana en la que conoceremos los próximos tres rivales y seguiremos todos, con ilusión pero con trabajo honesto y una realidad tangiblemente sólida, luchando por llegar a la esquiva primera estrella. ¡Vamos Embajadoras! ¡Vamos Millonarios!
El canto de gol para acompañar esta columna es ‘Ska-Pa, de la banda española Ska-P:
Carlos MartÃnez Rojas
@ultrabogotano
