Fabián Bustos

Con el diario del lunes todos somos Guardiola

Minuto 73 del segundo tiempo. El marcador estaba 2-1 a favor de Internacional. En la línea lateral se preparaban para ingresar Julián Angulo y Alex Castro. El cuarto árbitro ya había sido notificado: saldrían Sebastián Valencia y Carlos Sarabia. Unos segundos después, el goleador Leo Castro anotó de cabeza el empate. Tras la celebración, se realizaron los cambios previstos. Con el diario del lunes todos somos Guardiola.

El desenlace ya lo conocemos.

Parto de una premisa: el análisis de las sustituciones debe hacerse en el momento en que se realizan, no con el resultado ya consumado. Por eso hoy quiero defender al profesor Fabián Bustos frente a esos cambios polémicos que, sin duda, influyeron en el resultado final.

¿A dónde voy? Los directores técnicos están para decidir y, muchas veces, para asumir riesgos. Eso fue lo que hizo Bustos. Las sustituciones pueden salir bien o mal, pero se realizan entendiendo el contexto del juego y los momentos del partido. 

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El segundo tiempo de Millonarios fue muy bueno. Se dominaba al líder del torneo y se habían generado opciones claras. En una desconcentración defensiva el rival aprovechó y se puso en ventaja. Sin embargo, era evidente que quien jugaba mejor era Millonarios. Coincidencialmente, cuando se iban a ejecutar los cambios llegó el empate.

Entonces, ¿por qué no arriesgar para ganarlo, más aún con el déficit de puntos que tenemos? Millonarios era superior en ese tramo del partido, tenía sentido buscar la victoria. Como dijo el profesor en rueda de prensa: “Yo quería ganarlo, ¿vos?â€

Una crítica recurrente al cuerpo técnico anterior era la falta de ambición. El sábado, Fabián Bustos mostró esa ambición. No salió esta vez, pero hay que valorar la intención. Era una posibilidad que pasara. Personalmente, me quedo con el técnico que arriesga para ganar, como corresponde al ADN de Millonarios.

Mira aquí las fotos del partido.

También he escuchado otro argumento: “Es que al frente estaba el líder del torneoâ€. Pero más allá de la posición en la tabla, en ese momento Millonarios tenía el control y las mejores oportunidades. El análisis debe centrarse en las circunstancias del partido, no basado en si el rival es primero, octavo o último. En ese instante, ir por la victoria no era una locura.

Prefiero un entrenador que asuma riesgos para ganar antes que uno timorato. Sigo convencido de que el equipo está en un camino de mejoría, sin desconocer que entre semana deben corregirse los errores que costaron estos tres puntos. Me mantengo en el bus de Bustos: estoy seguro de que, cuando sea el momento, seguirá arriesgando; pero cuando toque recular tambien lo hará, siempre partiendo de la lectura de los momentos de partido.

Una última: confiemos, que tenemos DT. 

Por Andrés Rey Hernández
@andresreyhdez