Hinchas Millonarios 2025

Siempre fútbol

Esto lo heredé de mi padre, el hincha #1 de Millonarios y una Biblia del fútbol, se devoraba las revistas que le llevaban los hermanos a La Cruz-Nariño. Sin chance de ver los partidos, llevaba sus propias estadísticas en un cuaderno. Si tienen alguna duda de algún partido del 70 para acá, pregúntele a mi papá, 314-4118923, él le va a decir las alineaciones, goles, narrador de radio y canción de moda de la época. Una máquina.

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Por allá en 1992, con 3 añitos, me llevo por primera vez a ver a Millonarios, pero ningún registro fotográfico del asunto, ningún video en TikTok, ningún estado en WhatsApp. Mal ahí. Pasaron los años y seguimos yendo a la cancha, a veces los 2, a veces con el tío y el primo.

Entre los recuerdos, es que siempre había tercer tiempo, mi papá me decía: a ver, antójate de algo (pa que no jodiera), mientras él le entraba a unas 6 o 18 polas mientras instruía a todos los presentes en el glorioso Palacio del Colesterol.

A veces, cuando se les daba la gana, la cita no era en el Palacio, si no en un roto que había en un parqueadero, más exactamente en la calle 57A con 35, ellos se pedían sus polas, la envenenaban y a hablar de fútbol como corresponde. Con Jairo, mi primo, nos aburríamos al toque y no había ningún balón por ahí. La solución más apropiada era tumbarnos un par de limones y pal parqueadero a armar el fútbol.

Primero era hasta hacer 21 y 184 mi primo, una máquina en el asunto, después ya estábamos autorizados para el «1 vs 1». Señores, qué partidos tan HPs, de vez en cuando se sumaban otro par, pero el duelo era el «1 vs 1». Yo tenía unos 8 años y mi primo un toque más, pero nos dábamos candela, candela de la áspera. Él era bueno en velocidad, enganche y definición, mi fuerte siempre fue recoger el limón debajo de los carros.

A veces cerraban el roto y los mayores se sentaban en el andén de espectadores hasta bajarse las polas, a veces se metían al arco, a veces salían calientes del debate futbolístico en el roto y acababan el partido, no tenían misericordia, así el marcador fuera 2-17, no había chance del desempate, del último gol gana.

Con el tiempo avanzamos, evolucionamos el limón por una pelota de tenis.

No sabemos cuando fue el último fútbol en el parqueadero, pero cada que pasamos por ahí, el recuerdo está intacto.

Felipe Realpe Carrillo
@_fr10_