Canto de gol: un respiro de Millos
Aún no me siento listo para hablar del dolor por lo vivido el mismo dÃa en el que escribàla última columna de Canto de Gol. Y ello, sumado a los largos dÃas que hemos tenido que pasar sin fútbol azul, por reprogramaciones y feriados que también pausaron los programas de Sin Libreto, me permitieron tener un respiro de Millos.
Básicamente no hay mucho de qué hablar, que sea distinto a lo sufrido este semestre sin fútbol, hambre, resultados espabilados o libretos distintos en la cancha o frente a los micrófonos. Millonarios perdió la oportunidad de oro de, por primera vez en todo el Finalización, meterse en los ocho con una potencial victoria mañana.
Todo es tan irregular -no puede ocultarse ese adjetivo tan acertado para el fútbol colombiano- que mañana una victoria contra el lÃder de la Liga es igual de probable a una convocatoria de los mismos pelmazos de siempre. Ya pasó con Junior y Fortaleza, asà que nada serÃa sorpresa. Pero si algo nos enseña este equipo es que hoy te hace celebrar tres puntos, y mañana pierde contra los coleros o descendidos.
Pero vuelvo a lo mismo: nada de esto es novedoso. Es el mismo suplicio desde julio. El desayuno, almuerzo y cena de cada una de las 15 fechas disputadas. Y por eso un respiro de Millos no me ha sentado nada mal. Alejarme de redes sociales, pronósticos, matemáticas y noticias repetitivas no me han hecho perder de nada. Porque en el presente de Millonarios hay eso: nada.
Han llegado otros intereses. Otras motivaciones. Pasar más tiempo con mi familia, salir más con mis amigos, dormir más horas y enfocarme más en mi trabajo -sin regalarle sesos a indolentes e impedidos- sirve como un verdadero respiro. Ese aire que en otros tiempos nos dio una victoria o un liderato, pero que en el presente llega como bocanada de vida de otros maneras, porque el fútbol de Millonarios carece justamente de ello: de vida, de alegrÃa, de sangre en las venas. De alivio. De paz.
E inevitablemente todo se traslada a la hinchada, que energúmena llega a los estúpidos lÃmites de desbordar y desquitar su rabia contra todo lo que tenga que ver con las publicaciones institucionales. Y hasta se va de frente a insultar una campaña contra el cancer (esa misma enfermedad por la que muchos seguimos de luto).
Por eso pensé en ver otros partidos, repetir pelÃculas, sorprenderme con nuevas series, salir con mi perro, pasear con mi pareja, planear navidad y viajes, o pensar en otros proyectos. Porque si lo que amas y amarás profundamente hoy no te aporta paz ni felicidad, por más albiazul que sea, es también sano ponerlo en paréntesis y tomar distancia.
Por eso no hay mucho de qué hablar. Porque la eliminación parece inevitable. Porque Hernán Torres pareciera obligado por algún jefe a alinear jugadores mentirosos y mezquinos. Porque nada ha cambiado con él y, con este plantel, seguramente nada serÃa distinto hoy con otro timonel. O con el mismo David González. De ahà mis razones para tomar un respiro de Millos. Lo necesitaba.Â
El canto de gol para acompañar esta columna es ‘Trátame suavemente’, cover de la banda bogotana Doctor Krápula:
https://music.youtube.com/watch?v=s0uz9M4cOzM&si=4Ebq4UfdAUkL-ABC
Carlos MartÃnez Rojas
@ultrabogotano
